OrigiReto2020 Enero: La Princesa y el Gigante

Érase una vez un reino muy lejano junto al mar. El reino era muy próspero y los reyes cuidaban muy bien de su pueblo. Tenían una hija a la que educaron para que no cayese en los defectos típicos de su clase como la arrogancia o la soberbia. La princesa no solo era muy guapa y elegante, también tenía buen corazón y estudiaba mucho porque decía que solo con el conocimiento sería capaz de ayudar mejor a las gentes de su reino.

El reino era muy amplio y abarcaba todo tipo de gentes desde pescadores a campesinos, enanos de las cuevas y gigantes de las montañas, hadas de las flores y elfos de los bosques… Los reyes y la princesa a menudo hacían viajes por todo el reino para saber de antemano las necesidades de su gente. En uno de esos viajes la princesa fue a las montañas, a la aldea de los gigantes. Allí la trataron muy bien y conoció a muchos de ellos, en concreto a un muchacho con el que congenió muy bien y con el que hizo buenas migas. Ella estaba muy a gusto hablando y paseando con él y a él le encantaba pasar el tiempo con ella.

Cierto día fue a verla el muchacho a su palacio. El gigante le llevó un ramo de flores y le pidió que se casara con él.

-Muchas gracias por las flores y por la propuesta, pero creo que somos demasiado diferentes, no puedo casarme contigo, lo siento- le contestó la princesa.

El gigante le dio las gracias por su amabilidad y se marchó, pero estaba decidido a no darse por vencido.

Al día siguiente volvió a aparecer con otro ramo de flores y le hizo la misma pregunta y la princesa le dio la misma respuesta. Y así todos los días el gigante se declaraba y la princesa le rechazaba.

Las estaciones pasaron y el gigante seguía yendo al palacio llevándole las flores más bellas que crecían en el reino, se declaraba, se quedaba hablando con la princesa, a veces daban un paseo por el palacio, pero la princesa lo seguía rechazando “porque eran muy diferentes”.

Una tarde estaba la princesa paseando por el bosque cuando se encontró a un grupo de brujas que parecían divertirse mucho.

-Hola, ¿que estáis haciendo?- preguntó la princesa.

-Estoy echándoles las cartas a mis amigas- dijo una de las brujas.

-¡Oh! ¿Te importaría echármelas a mi también?- le pidió la princesa.

-Por supuesto que no alteza, tomad asiento.

La princesa se sentó entre las brujas y vio cómo está empezaba con el ritual. La bruja empezó a preparar las cartas. Primero las ordenó y después le pidió a la princesa que las barajara pensando en aquello que más le inquietaba.

-Decidme alteza, ¿hay algo que os preocupa? Por favor, cortad la baraja en tres montones y juntadlos después.

La princesa hizo lo que la bruja le había dicho y luego le explicó:

-Pues veras, hay un muchacho, un gigante, que viene cada día al palacio a preguntarme si quiero casarme con él y no sé si debería aceptarle o seguir rechazándole. No me entendáis mal, no soy como ese principe snob del reino de al lado que hizo que una pobre chica durmiera encima de tropecientos colchones y edredones para ver si notaba un guisante. A mi no me importa lo de la sangre azul, pero debéis reconocer que el gigante y yo somos muy diferentes.

-Veamos que dicen las cartas- contestó la bruja- bueno, aquí dice claramente que vuestra relación no tiene futuro. No tiene sentido que sigáis dejando que el muchacho albergue alguna esperanza. La próxima vez que vaya a veros rechazadlo y pedidle que no vuelva más.

La princesa se quedó muy sorprendida por las palabras de la bruja y volvió al palacio. ¿De verdad tenía que ser tan tajante con él? ¿De verdad no quería volver a verlo? Esa noche la princesa apenas pudo pegar ojo, ¿cómo se lo iba a decir al gigante? ¿Cómo se lo iba a tomar él?

Al día siguiente como de costumbre apareció el gigante y la princesa notó una punzada de dolor en el pecho tan grande que salió corriendo del palacio sin decir nada.

Fue corriendo al bosque hasta que se encontró con la bruja:

-¿Por que tengo que rechazarlo? Siento tanto dolor al pensar que no lo voy a volver a ver que no le he podido decir nada.

-Entonces ¿me estáis diciendo que queréis aceptarlo?

La princesa se quedó atónita ante esa revelación. Sí, eso era, quería aceptarlo.

-Princesa, no busquéis que otros decidan por vos, tomad vuestras propias decisiones y escribid vuestro propio destino. Os dije que lo rechazarais para que os dierais cuenta de lo que realmente queríais hacer. Las cartas no solucionan problemas, solo hacen la vida más divertida.

La princesa comprendió las palabras de la bruja, le dio las gracias por el consejo y volvió al palacio.

Ahora por fin sabía lo que sentía su corazón. Después de tantos meses viendo al gigante, hablando con él, paseando, poco a poco y sin darse cuenta se había ido enamorando. Pero, ¿y si el gigante no volvía? Después de todo la última vez que fue al palacio ella salió corriendo sin mediar palabra….

Al día siguiente la princesa se levantó muy temprano y estuvo esperando al gigante mirando por la ventana. El tiempo le parecía que pasaba muy despacio, pero finalmente el gigante apareció con un enorme ramo de flores.

-Princesa, ¿queréis ser mi esposa?- le preguntó una vez más.

-¡Sí!- le contestó ella.

El gigante no podía creer lo que acababa de oír, abrazó a la princesa y le preguntó:

-Princesa, ¿que os ha hecho cambiar de opinión?

-Yo misma, pero gracias a los consejos de una bruja por fin he decidido escuchar a mi corazón.

-Pues tenéis que presentarme a esa bruja para que pueda darle las gracias.

La princesa los presentó y la bruja se convirtió en su mejor amiga ayudándola y aconsejándole en la medida de lo posible.

A las pocas semanas a princesa y el gigante se casaron y a pesar de sus diferencias (o posiblemente gracias a ellas) vivieron felices por muchos años.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Aplaudid si os ha gustado.

Este relato pertenece a un reto de escritura creativa de Stiby y Katty. Abajo están los enlaces de las normas de los blogs de ambas:

https://plumakatty.blogspot.com/2019/12/origireto-creativo-2020-reto-juego-de.html?m=1

https://nosoyadictaaloslibros.blogspot.com/2019/12/reto-de-escritura-2020-origireto.html?m=1

• Objetivo principal: Escribe un cuento con enseñanza

• Objetivo secundario A (Cuentos y Leyendas): La princesa y el guisante

• Objetivo secundario B (Criaturas mágicas): Brujas

• Objetos ocultos: Flores y sangre azul

• Objetivo anual: 10 op al mes

• Palabras: 1050